Salvador Sobral: “De tantas rarezas que tengo, soy un divo a mi manera: el antidivo”

MARÍA TORO

  • El cantante luso, ganador de Eurovisión 2017, gira por España tras someterse a un transplante de corazón.
  • "Es curioso, la gente cree que en el hospital compuse cosas bonitas".
  • "Sé seis idiomas, dedico mucho tiempo a aprender otras lenguas. Si no fuera músico, sería traductor".

Salvador Sobral impone sus huellas en teatro cervantes de málaga inicia gira esp

Salvador Sobral acaricia el piano con una sonrisa perpetua. El portugués mira a la vida de otra forma tras un 2017 frenético en el que, después de ganar Eurovisión demostrando su amor por la música, se sometió a un transplante de corazón que le dio otra oportunidad.

Sobral (Lisboa, 1989) conquistó al mundo con Amar pelos Dois, que ganó Eurovisión 2017 por primera vez para Portugal. Ahora, presenta su disco Excuse Me por España: este jueves, en Barcelona; el sábado, en Valencia; día 26, en Cartagena; día 28, en Donosti; y 24 y 25 de septiembre, en Madrid.

En el tema Excuse Me, de su disco homónimo, dice: "Perdóname si no soy como los demás, siempre me ha gustado pensar que hay algo más ahí fuera". ¿A qué se refiere?
Esa canción la compuse cuando tenía una novia que trabajaba en Zara y siempre me preguntaba: ¿cómo es posible que viva así, por qué no quiere ser artista o algo más en la vida? En esa época me guiaba por las certezas adolescentes; después vi que ella era feliz con las cosas simples. La canción refleja el proceso de pensar que soy distinto, especial y que el arte es lo único que vale, y darme cuenta de que a la gente le gustan las cosas simples y que eso también tiene su belleza.

En el álbum canta en tres idiomas, ¿se siente cómodo expresándose en todos?
El idioma no es la lengua en la que hablamos, sino la música, por eso da igual cantar en italiano o en ruso: a mí lo que me gusta es cantar y quiero hacerlo en todas las lenguas posibles. Sé seis idiomas, dedico mucho tiempo a aprender otras lenguas. Si no fuera músico, sería traductor.

Publicó su álbum antes de ganar Eurovisión y de que le operaran del corazón. ¿Ahora ve esos temas desde otro punto de vista?
Sí, incluso hay muchas canciones con las que ya no me identifico. El mismo disco no me gusta, prefiero Excuse Me (Ao Vivo) -en directo- porque está más vivo. En la gira toco pocas canciones del álbum antiguo y las que toco las interpreto de otra manera. Ahora mismo estoy en otra etapa completamente distinta. Es otra vida, literalmente.

Siempre dice que le operaron por tener el corazón demasiado grande.
Sí, porque cuando me lo dijeron en el hospital pensé que era superpoético, aunque luego ya no me lo parecía tanto… [risas].

¿Ha trasladado esa experiencia en su nuevo trabajo?
Seguro que inconscientemente sí, pero conscientemente no hay ninguna canción que hable de lo que ocurrió tal cual. Hay un tema que habla un poco de salir del hospital y encarar la nueva vida. Es curioso, ¿no? La gente cree que fui al hospital y compuse canciones lindas sobre mi experiencia, pero no, no me dio por componer.

¿Cómo es Salvador Sobral tras salir del hospital?
Es una persona con más energía emocional, superagradecida por todo lo que pasó. En general, más feliz, aprecio más la vida.

Ganó Eurovisión, un festival que siempre ha criticado. Muchos eurofans se preguntan por qué se presentó.
La contradicción es parte del ser humano. No me presenté a Eurovisión, fui al Festival RTP da Canção y de ahí me seleccionaron. Nunca pensé que fuera a ganar y menos con Amar Pelos Dois. Fui a la televisión porque estaba vendiendo pocos discos y pensé que si salía en la televisión nacional tendría un poco de impacto, aunque no me imaginaba que fuera a tener tanto. Quería ir ahí a cantar una canción bonita. Nunca habría ido a Eurovisión, no podía viajar, los médicos no me dejaban.

¿Sigue buscando una explicación a por qué gano?

No, lo veo lógico, porque la gente necesitaba algo así: una brisa de aire fresco, algo tranquilo, paz, sinceridad emocional… Allí estamos expuestos a canciones en inglés que interpreta gente que no sabe el idioma. Eso te hace replantearte qué tipo de verdad puede haber en el concurso, en esas canciones. También gané por el factor de diferencia de mi canción sobre el resto. No me arrepiento de haberme presentado al festival porque me trajo muchas más cosas positivas de las que pensaba.

Después de presentarse a Ídolos, el OT portugués, se vino a España a vivir, ¿le daba miedo la fama?

Tuve una fama repentina que no quería, horrible, de talent show como los chicos de OT. Ahora soy más maduro, pero entonces no sabía ni quién era. Me fui a España para desconectar. Por lo menos, ahora me conocen por algo de lo que estoy orgulloso.

Se identifica con la frase de Tavares: "La fama es una forma falsa de salir a la calle".

Sí, ahora vivo en un mundo de fantasía donde todo el mundo es simpático y no hay problemas.

¿Le gusta que le reconozcan por la calle?

Me encanta que me paren para decirme que disfrutan con lo que hago. Ahora, abordarme y pedirme una foto… No. Estoy muy en contra de las selfis: son un proceso superegocéntrico de quienes me usan para conseguir likes. Reconozco que, de tantas rarezas que tengo, soy un divo a mi manera. Soy el antidivo.

Su sinceridad puede parecer arrogante, ¿le molesta?

Sí, me gustaría decir que me da igual, pero a veces lo paso mal. Tengo una necesidad muy grande de agradar a la gente, aunque sigo siendo controvertido y me gusta ese lado. Estoy en constante lucha conmigo mismo.