Crystal Fighters: “Nuestro sonido es una combinación de elementos del universo”

MARÍA TORO

Crystal Fighters

Crystal Fighters se erigen como una de las bandas más interesantes del panorama musical. Su música, inclasificable por la mezcla de géneros y estilos que presenta, podría resumirse con dos palabras: buen rollo.

El grupo liderado por Sebastian Pringle es un fenómeno en España, país en el que uno de sus integrantes tiene raíces y al que van a tocar cada vez que pueden.

Este sábado actúan como los cabezas de cartel del festival Río Babel en Madrid y prometen un concierto para bailar y dejarse llevar. Antes de su paso por el escenario de Ifema, 20minutos habla con ellos de política, su viaje a India, el medioambiente…

No es la primera vez que tocan en Madrid, ¿tiene algo especial preparado para la ocasión?
Graham Dickson: Sí, solo tenemos unos pocos este verano, así que hemos estado pensando en ellos mucho y dedicándole a este en especial mucho tiempo. Tenemos nueva música y un nuevo viaje, con nuevas luces, nuevos cantantes, es un nuevo año. Estamos muy emocionados. Es como si fuera una nueva fuerza la que nos llevara a tocar aquí.

Un nuevo viaje en el que también han cambiado la escenografía.
G: Son algo más apocalípticos. Ahora llevamos una escena como si estuviéramos en medio de un apocalipsis e intentáramos propagar amor, positivismo, unidad… Tenemos que proyectar nuestra energía. Antes es verdad que llevábamos un bosque al completo, mucho más ceremonial y espiritual. Pero no podemos vivir siempre con nuestro espíritu, así que nos hemos asentado y eso es lo que transmitimos en nuestros directos actuales.

Crystal Fighters es sinónimo de "diversión". ¿Alguna balada a la vista en el próximo trabajo?
G: Tenemos algunas baladas preparadas para el nuevo disco, es un reto que nos interesa.

¿Cómo describirían su sonido?
G: Está por encima de lo que podamos expresar con palabras, es como una combinación de múltiples elementos del universo manifestándose en un momento concreto. Las etiquetas sirven para elaborar las listas, bajarse un tipo determinado de música y lograr audiencia, pero no abarcan todos los sonidos.

Siempre alaban a la Pachamama…
Sebastian Pringle: A la "Pachamamita"

… ¿se consideran unos hippies modernos?
G:Si por hippie entendemos a una persona que trabaja en la Tierra y que no quiere que se extinga ni nos extingamos, que quiere crear un planeta unido donde todo el mundo cuida de todos, donde no haya ningún tipo de presencia maligna entrando por las venas de nuestro sistema… entonces, sí, somos hippies.

S: Puede que parezcamos hippies, pero hay otros grandes hippies ahí afuera que no lo aparentan. ¿Es Elon Musk un hippie? ¿Y Bill Gates? Lo son, pero no lo parecen. Ahora mismo estamos más por encima de si vistes como un capitalista o un hippie para serlo.

¿Hay algún lugar donde hayan sentido esa energía, el sitio para Crystal Fighters?
G: España es genial, nos encanta. Jamaica también.

S: Las Bahamas, Caracas…

G: En realidad, en cualquier sociedad pequeña que se autoabastezca y no depenga de recursos externos es donde nos encontramos como en casa; porque cuidan unos de otros y su sistema productivo funciona, aunque ya no quedan mucho sitios así.

Han estado recientemente visitando La India, ¿qué tal la experiencia?
S: India es genial, es ideal para vivir. Lo que la gente no entiende de India es que se hablan muchos idiomas dentro de distintos estados en el mismo país. No puedes decir que has visto India realmente hasta que has viajado allí unas cuantas veces y te has recorrido una parte grande. Nosotros hemos estado varias veces y es muy fascinante.

G: Nos encanta el hinduismo y la cultura que surge a partir de ese sistema religioso. Es alucinante ver cómo una sociedad que no está centrada en el consumo de alcohol como la norma es tan distinta a la nuestra, cómo se desarrollan sus cerebros.

¿Qué trasladarán al nuevo disco de ese viaje?
G: Fui a Beranés (una de las siete ciudades sagradas para el budismo), donde la gente va a incinerar a sus familias y es una experiencia increíble ver ese ritual. Fue… definitivamente algo distinto. Estoy seguro de que va a ser muy complicado no escribir música sobre ese episodio concreto, algo musical saldrá de ahí. En cuanto a los instrumentos indios, siempre nos han gustado y ya hemos investigado con ellos.

S: Para mí, fue un viaje que me ayudó a apreciar más mi cuerpo, mi mente, lo que tengo y lo que soy, por esta conciencia. Aprender sobre cómo pienso y mi mente. No perderme en mis mundos fantásticos y los comportamientos egoístas.

G: También nos ha influenciado mucho la gente del norte de India que se desplaza a las montañas, a los bosques a vivir en un pico durante meses sin agua y casi sin recursos. Esta gente intenta desarrollar su poder mental y controlar aspectos como su temperatura corporal. A mí, eso me ha inspirando para desarrollar al máximo mi poder y controlar la realidad y otras habilidades que igual nuestra cultura ha reprimido.

¿Cómo creen que será el mundo para la próxima generación?
G: (Resopla). Es un momento crucial para nosotros, si no hacemos nada ahora, no habrá otra oportunidad en el futuro, estamos en un punto de no retorno.

S: Creo que los humanos funcionamos a base de días de vencimiento, de últimas oportunidades. Este problema tiene que ver con una conciencia colectiva, ser conscientes de lo que hacemos y lo que podemos hacer. Necesitamos hacer esfuerzos, aunque sean pequeños, para cambiarlo. También es un problema de las grandes corporaciones que continuan contaminando sin ningún tipo de conciencia sobre ello. El problema es que nosotros podemos hacer cosas de forma limitada, pero necesitamos leyes y apoyo político.

G: Ni siquiera con la tecnología de la que disponemos actualmente podemos lograr revertir la situación. Pero hay gente que sigue teniendo mucha confianza, sobre todo los magnates como Bill Gates, que anima a construir la tecnología para lograr cambiar las cosas. Si los mayores ricos del planeta donaran una parte de su fortuna a estas causas, una cantidad que no cambiaría en absoluto su estilo de vida, puede que tuviéramos una oportunidad.

¿Y en cuanto a la política?
G: ¿Recuerdas la serie Real World (1992, MTV)? Los guionistas del show estaban describiendo nuestro futuro, todos somos los personajes de esa serie y así nos estamos comportando los unos con los otros ahora mismo. Ahora eso se ha traducido en Trump, el Brexit… todos estos movimientos sensacionalistas.

S: Que al final son siempre de la derecha y del ala republicana norteamericana.

G: Sí. Creemos que el avatar está en la pantalla, en nuestro Facebook, nuestro Instagram, pero en realidad nosotros somos los avatares. Trump es el presidente de mi país, es… es como ver la televisión.

S: Creo que lo que está ocurriendo es que todos estos movimientos están llevando a que la gente salga a la calle a protestar, se dé cuenta de las injusticias que está viviendo. Espero que también se traslada a otros aspectos, no solo políticos, como la contaminación. Esperamos que haya más poder en la gente y en los periodistas para que logremos cambiar las cosas.

¿La música puede despertar conciencias?
G: Es lo que tratamos conseguir. No tienes por qué hablar de la rabia y el enfado o temas que cabrean a la gente para conseguir un cambio. Nuestra música se basa en promover la diversión, el buen rollo, crear un ambiente en el que la gente pueda dejarse llevar y sea positiva para que, ojalá, ese torrente de positivismo pase de unos a otros y cambiemos las cosas.

¿Cómo llevan su próximo álbum?
S: Tenemos muchas demos, algunas canciones, estamos ahora mismo retocando los últimos detalles de algunos temas. La próxima semana grabaremos con un productor un par de canciones… Pero, como siempre, muchos géneros y muchos estilos juntos.

Lo editarán con Warner, ¿cómo ha sido trabajar con ellos?
G: Nos ha dado más oportunidades para trabajar con gente con la que antes no podríamos ni haber imaginado. Hemos estado intentando conseguir todo por nuestra cuenta hasta ahora, pero queríamos probar a trabajar con un sello mundial y expandir nuestra música de forma global. Las grandes discográficas no son unos monstruos, como mucha gente podría pensar.