Cierra el FIB con el público entregado a Nathy Peluso y Wolf Alice

ROSABEL TAVERA (EFE) / VÍDEO: ATLAS

Wolf Alice

El Festival Internacional de Benicàssim cerró sus puertas este domingo llenando su escenario principal con Madness, Bastille y Liam Gallagher, pero con el interés musical situado en otras tablas con un público rendido ante Nathy Peluso o Wolf Alice.

Las mujeres llevaron este domingo la voz cantante en el FIB y demostraron que basta con hacer un hueco en el cartel a los nombres femeninos para que facturen algunas de las mejores actuaciones.

Laia Vehí —que forma junto a su hermano Pau North State— no se amilanó ante la falta de público típica de las primeras horas y ofreció su mejor "future bass" con un destacado virtuosismo vocal.

Ellie Rowsell y su banda de guitarras Wolf Alice capitaneó una actuación brillante y cargada de fuerza, con un público absolutamente extasiado.

Y Nathy Peluso simplemente se coronó como la estrella de la noche con un "flow" de infarto, un talento desbordante, unos bailes magistrales y una voz sobresaliente.

En su camino de ser la vanguardia de la música latinoamericana, la argentina afincada en Madrid, vino al FIB a regalar un cóctel de sonidos que van desde el hip-hop al jazz y desde el reggae al soul aderezados con su explosivo carisma y su actitud, que engatusó al público hasta hacerlo volver loco, hasta el punto de que tuvo que pausar entre actuaciones porque no cesaban los aplausos.

Más mujeres tomaron este domingo las tablas del FIB, como Alma y Anna Of The North, Our Girl o Innmir.

Hora de bailar

Las multitudes sin embargo se riendieron a los nombres de la parte alta del cartel como Madness, Bastille y Liam Gallagher.

Madness arrancó con One Step Beyond, para poner a bailar desde el principio al público, muchos de ellos, según ha dijo Suggs —vocalista de la mítica banda de ska de Candem (Londres)— no habían nacido cuando se compusieron canciones tan reconocibles como Our House o It Must Be Love o Baggy Trousers.

Tras ellos, los fibers bailaron y cantaron todo lo que ha interpretado Bastille, la banda británica de pop con temas muy populares entre sus compatriotas como Pompeii o Quarter Past Midnight, aunque una de las canciones más celebradas de sus directos suele ser su habitual versión de The Rythm Of The Night.

Otro gran momento de la noche se vivió en el escenario VISA con la banda neoyorquina Parquet Courts y su divertido y ecléctico sonido enraizado en el pop rock pero con tintes soul, punk y hasta psicodélicos que puso a todos a bailar.

El momento de Liam

Liam Gallaguer, que partía como cabeza de cartel del cierre del festival, repitió por segundo año consecutivo en el festival, con su habitual mezcla de canciones propias y de Oasis —recibidas con fervor y entusiasmo por el público—, con su actitud desafiante de siempre y su voz igual de desafinada que de costumbre.

Liam pidió hace dos días a su hermano Noel que volvieran a juntar "the Big O" (la gran O, es decir Oasis), después de su separación en 2009, y aunque todavía no hay respuesta, el director del FIB, Melvin Benn ya aclaró este domingo en la rueda de prensa de balance que aunque los hermanos decidieran volver a tocar juntos no estarán en Benicàssim en 2019.

Con la vista puesta en la celebración del 25 aniversario en 2019 y con una edición que ha reunido a una media de 40.000 personas al día, el FIB cierra sus puertas a cuatro días de música en los que se han echado de menos nombres más importantes pero en los que se ha podido disfrutar de excelentes conciertos gracias a una parte media del cartel.