Sergio G. Sánchez y J.A. Bayona: «‘Marrowbone’ es como un puzle para los espectadores»

DANIEL G. APARICIO

  • Este viernes 27 de octubre se estrena 'El secreto de Marrowbone'.
  • Juan Antonio Bayona es el productor ejecutivo de este filme, primer largometraje de Sergio G. Sánchez, guionista de 'El orfanato' y 'Lo imposible.
  • Ambos han hablado con '20minutos' sobre este nuevo proyecto juntos.

Sergio G. Sánchez y Juan Antonio Bayona

El nombre de Sergio G. Sánchez está íntimamente ligado al de Juan Antonio Bayona. Aunque ha dirigido varios cortos, su carrera adquirió una verdadera visibilidad como guionista de El orfanato y Lo imposible. Ahora, Sánchez y Bayona cambian posiciones y este se convierte en productor ejecutivo del primer largometraje de su amigo como director, El secreto de Marrowbone, una película de suspense con toques de terror protagonizada por cuatro jóvenes hermanos.

¿Cuándo comenzó su relación?
Sergio G. Sánchez: Creo que fue el año 2001. Yo estaba paseando por un cortometraje y conocí a J en un certamen de cortos en Alcudia, en Baleares. Él vio mi corto y luego coincidimos en una comida. Yo estaba hablando con alguien sobre la música de John Williams y él levantó las orejas desde el otro lado de la mesa y vino y empezamos a hablar. A raíz de ahí empezamos a intercambiar recomendaciones, a hablar y, poco a poco, cogimos la confianza para trabajar juntos en lo que terminó siendo El orfanato.

¿Cómo llega Bayona a producir Marrowbone?
Juan Antonio Bayona: Cuando hice El orfanato, Guillermo del Toro me dijo que ponía solo una condición para ser productor, que era que yo, si tenía la posibilidad en el futuro, apadrinase a otro director de la misma manera que él me estaba apadrinando a mí, y la opción natural fue Sergio. Yo a Sergio lo conocía ya como director de cine, porque aquel primer cortometraje suyo que vi me llamó mucho la atención, y cuando nos habló de la historia de El secreto de Marrowbone pensamos que era la oportunidad perfecta para debutar los dos, tanto él como director como yo como productor.

¿Qué diferencia ha notado entre dirigir un corto y dirigir un largo?
S.G.S.: Pues todo es mucho más fácil (risas). Digamos que en los cortos trabajas con amigos y familia.Los primero que yo hice eran muy, muy artesanales. Al lado de esto, en el largometraje he tenido un gran aparato de producción, todo un equipo que hacía que todo fuese muy fácil, y la verdad que lo disfruté muchísimo.

¿Guion o dirección?
S.G.S.: Disfruto mucho más la dirección. Escribir es un trabajo solitario que a mí se me hace casi siempre muy tortuoso hasta que llegas a tener el universo completo. Nunca me parece que esté bien del todo, siempre creo que hay algo que mejorar, y esta sensación de que hay un punto en el que tienes que abandonar, que luego retomas o reescribes en rodaje y luego una tercera vez en montaje… Para mí es mucho más placentero el trabajo en equipo que en solitario, con lo cual disfruto mucho más dirigiendo que escribiendo.

¿Cómo se crea la tensión en una película?
J.A.B.: No hay reglas a la hora de crear la tensión. Depende de la historia, que tiene que atraparte, engancharte. Tienes que sentir una empatía con los personajes protagonistas, sufrir con ellos. Es un trabajo difícil, porque realmente no hay una caja de herramientas a la que puedas recurrir, no es todo tan matemático.

El reparto es muy joven, ¿hay mucha diferencia respecto a trabajar con adultos?
S.G.S.: Yo creo que no depende de la edad, depende más de la entrega y del entusiasmo que tengan por la historia. Y ene ste caso, todos los actores de mi película venían en un momento precioso de sus carreras. Estaban empezando a trabajar y tenían muchísima ilusión por seguir creciendo y descubriendo cosas.

Fue muy bonito trabajar con todos ellos, hasta un punto en el que a veces me abrumaba porque todos tenían un nivel de exigencia altísimo y estaban muy impresionados de todo lo que teníamos dentro de la casa. La casa era ya tan creíble que querían que sus interpretaciones estuviesen a la altura. Y sobre todo lo más bonito es que ninguno de ellos estaba defendiendo su personaje individualmente o preocupados de su interpretación, todos estaban pensando en qué podían aportar para el global de la historia.

El rodaje fue en Asturias, pero se supone que transcurre en la América rural, ¿cómo se logra transmitir eso?
S.G.S.: Pues con mucho trabajo y con mucha planificación por parte de nuestro diseñador de producción. Yo quería rodar en una casa de verdad. Para mí era muy importante que la película respirase verdad todo el rato, poder moverme con la cámara dentro y fuera, utilizar luz natural. La historia es tan enrevesada que pensaba que necesitaba anclarlo en algo muy físico, muy real, tanto en las interpretaciones como en el set. Y bueno, básicamente encontramos una casa que era los suficientemnte grande para rodar y la forramos de madera y la decoramos, hicimos algunas reformas, hasta que ya tuvimos el Marrowbone que yo había soñado.

¿No temen que la campaña de marketing, que vende la película como si fuera de terror, confunda a los espectadores?
S.G.S.: Yo me he esforzado mucho en toda la prensa por explicar que es una película que sí que tiene componentes de terror y de suspense pero que transita por varios géneros. Empieza como una fábula, se convierte en un drama familiar, luego ya sí entra un elemento posiblemente sobrenatural… pero creo que uno de los atractivos de la película es precisamente la mezcla de géneros que lleva. Espero que eso sorprenda al público más que descolocarlo. Pero sí, efectivamente yo no pienso que sea una película de terror puro y duro.

J.A.B.: Después de haber asistido a unos cuantos pases ya con el público realmente hemos visto que la gente se mete mucho en la historia y sufre mucho con los personajes protagonistas y sale muy satisfecho de la sala. Esa es la sensación que queda, y luego que la película no sea una película de terror al cien por cien o no sea un drama realista al cien por cien, creo que es parte de lo que la hace tan especial. Es algo que ya nos pasó con El orfanato.

¿Reconoce algún tipo de infuencia en su trabajo?
S.G.S.: Sí, muchas. De pequeño era fanático del cine de suspense. Desde muy pronto era un tipo de cine que me estaba prohibido y por lo tanto me interesaba muchísimo más. Pero más que cinematográficas hay influencias literarias, porque yo tenía más acceso a libros que a películas de pequeño, novelas como Otra vuelta de tuerca, los cuentos de Edgar Allan Poe, los cuentos y las novelas de Shirley Jackson…

En el caso de El secreto de Marrowbone siempre tuve mucho cuidado en que la película tuviera varias lecturas. Puedes acercarte a ella por primera vez como un misterio y seguir la trama y completar el puzle, pero cuando la ves por segunda vez se transforma en otra cosa, es un retrato psicológico y la historia de amor cobra más peso en esa versión.

¿A quién le recomendarían el filme?
S.G.S.: Yo creo que es bastante para todos los públicos en el sentido más amplio. Puede ser especialmente interesante para el espectador que disfruta de componer un puzle, que le guste estar viendo una película no como un elemento pasivo sino estar todo el rato intentando configurar dónde encaja cada cosa. A quien le guste el cine de suspense, a quien le guste el cine clásico…

J.A.B.: Yo creo que es una película perfecta para aquel público que esté dispuesto a ser retado. Es una película que, cuando acaba, el público se enzarza en un debate, intentando atar los cabos y saber exactamente cómo es ese secreto, cómo está elaborado, que realmente es muy brillante, porque Sergio es un guionista muy obsesivo. Cuando uno ve por segunda vez la película se da cuenta de que todo está perfectamente meditado y tiene sentido.

¿Cómo ha logrado escaparse?, ¿no debería estar terminando Jurassic World 2?
J.A.B.: La suerte es que estamos haciendo Jurassic World en Londres, que está cerquita. Me voy escapando de vez en cuando. Y evidentemente tenía que estar aquí para el estreno de Marrowbone.

¿Tendrá toque Bayona?, ¿es posible introducir algo de personalidad a una franquicia tan mastodóntica?
J.A.B.: Hombre, yo espero que sí. Bueno, para empezar, yo creo que eso lo tienen que decir los demás. Está muy feo que uno lo diga de uno mismo, pero la gente que ya ha visto la película –tenemos un primer montaje ya– sí que los primeros comentarios han sido para señalarme que se notaba el estilo respecto a otras películas que he hecho antes.

El secreto de Marrowbone sí que parece tener claramente su toque.
J.A.B.: La cuestión no es si tiene toque Bayona. Lo que mucha gente va a descubrir que las películas que he hecho yo antes tienen un toque de Sergio. Realmente, cuando uno vea esta película, verá cosas de El orfanato, pero son cosas que ya estaban en el primer trabajo como director de cortos de Sergio. Había un cortometraje que se llama 73 37 que era la semilla de aquella peli. Yo creo que eso es quizá la riqueza de Sergio como director, que habiendo hecho tan pocas películas uno ve Marrowbone y puede ver cosas que ya estaban en sus cortos, en El orfanato o incluso en Lo imposible.

Pregunta obligada por actualidad, ¿usted era consciente de la existencia de acoso sexual en Hollywood?
J.A.B.: Yo realmente, todo lo que ha sucedido con Harvey Weinstein, todo lo que tiene que ver con los abusos sexuales, es algo que desconocía pero en la industria siempre se han hablado muchas historias alrededor de este hombre, de la manera autoritaria con la que él dirigía los proyectos donde estaba involucrado. Son historias que tú oyes, no sabes cuáles son verdad y cuáles son mentira. Yo creo que solo me he reunido una vez en una entrevista con él, fue después de El orfanato y nunca llegamos a colaborar. No soy la persona a la que preguntar porque, primero, tampoco estoy tan en contacto con la industria de Hollywood y porque las historias que han salido en la prensa realmente me han pillado por sorpresa.

¿Saben si en España han sucedido o suceden cosas parecidas?
S.G.S.: Me sorprende. Sí que lo veo de repente en comentarios de gente que conozco, por ejemplo Leticia Dolera, que está muy concienciada con el feminismo. Yo intento rodearme en la medida de lo posible de cuantas más mujeres mejor. En mi película tenemos un caso creo que bastante raro y especial en el que el pilar básico son dos mujeres. Creo que hay algo siempre muy interesante de intentar equilibrar los equipos y tener siempre esos dos puntos de vista. En mis equipos ha habido tantas mujeres que no lo he notado, que no quiere decir que no exista.

J.A.B.: Es cierto que en nuestras películas hay muchas mujeres, pero también es verdad que es una anomalía. Cuando tú te sientas en reuniones de trabajo, lo que ves por ahí es que realmente el número de mujeres trabajando es muy inferior al de los hombres, y eso es una anomalía que ha de ser corregida. Espero que este tipo de cosas que están saliendo ahora a la luz sirvan para que todos nos concienciemos un poquito y que se produzca una igualdad que estamos todos esperando.

S.G.S.: Lo que sí siento como algo esperanzador es que, cuando yo iba a la escuela de cine, el ratio de chicas contra chicos en la clase era muy bestia, a lo mejor había una o dos chicas por cada diez chicos. Y ahora, cuando me toca ir a una escuela de cine, a impartir una clase o a presentar una película, creo que ya empieza a equilibrarse. Espero que esta tendencia se consolide y dentro de poco haya tantas mujeres directoras como chicos.

J.A.B.: Sobre todo hay que establecer modelos. Es muy difícil para una chica decir "quiero ser directora de cine" si no hay oportunidades para las mujeres para dirigir cine. Yo creo que la gente vaya a ver esta película y lea que la productora es una mujer, que la directora de producción, que es la que organiza todo el equipo, es una mujer… es algo positivo, que haya más modelos para que realmente las chicas que están interesadas en hacer cine puedan querer ser como esas personas.

¿Se imaginan rodando una película sobre lo que está pasando en Cataluña?
S.G.S.: Como no sé lo que va a pasar en Cataluña, creo que no lo sabe nadie, pues ya veremos. Como te contaba antes, yo me crie en Asturias, luego me mudé a EE UU, he vivido en muchos países, en muchos sitios distintos y ahora he tenido la oportunidad de rodar una película en Asturias con reparto británico y equipo mayoritariamente catalán. Creo que el cine no tiene banderas y a mí me gustaría poder seguir trabajando con gente de todo el mundo. Creo que siempre en la mezcla está la riqueza.

J.A.B.: (Resopla) Pues realmente es muy complicado responder ahora mismo sobre lo que está sucediendo en Cataluña. La opinión que pueda dar yo es la de un ciudadano que simplemente está cansado, agotado, que sigue las cosas con preocupación y con rabia, con tristeza, y puede ser muy parecida a la de mucha gente que realmente lo que está esperando es que haya un paso atrás o un paso adelante de alguna de las dos partes y se decidan a hablar, a dialogar, que hagan política, que es la razón por la que les estamos pagando, y que realmente intente solucionar algo. L que está haciendo es cierto que afecta mucho a las vidas de los ciudadanos y esperamos de ellos, que son los que nos han metido en este lío, nos saquen de él.