Jorge Drexler: «No hay que desaprovechar una buena ocasión de quedarse callado»

DIEGO G. MORENO

  • El artista uruguayo presenta 'Salvavidas de hielo', su último trabajo.
  • "Tardé mucho tiempo en saber qué quería hacer con mi vida", asegura.
  • "No tengo un control racional sobre los temas de los que escribo, todo surge del azar".

Jorge Drexler

Hace poco se dio cuenta, sorprendido, de que lleva 25 años sacando discos. Jorge Drexler (Montevideo, 1964) continúa, guitarra en mano, ofreciendo su música a través de discos como Salvavidas de hielo (Warner Music), en el que se ha valido de su instrumento predilecto para elaborar sus canciones. En octubre le espera su tierra, Uruguay, para iniciar una nueva gira.

Su nuevo disco llega tres años después de su anterior trabajo y una extensa gira. ¿Le apetecía volver a grabar?
Prefiero ir de gira, me gusta más que estar escribiendo, pero que lo disfrute más no quiere decir que escribir no sea lo más importante de mi trabajo. Los discos van renovando mi relación con las canciones.

Bailar en el agua era mucho más bailable y extrovertido y este es más intimista. ¿En qué faceta se siente más cómodo?
Me gustan las dos, tengo la suerte de no tener que elegir entre ellas. Lo que habitualmente me pasa a lo largo de mi carrera es que voy de un extremo de la realidad hasta otro. El anterior trabajo era un disco más hacia fuera, explosivo, y este es más implosivo. Lo cual no quiere decir que sea un disco menos rítmico, creía que sí pero al final se nos fue de las manos.

Muchas de las canciones están dedicadas a personas o asociadas a momentos concretos. ¿Siempre compone pensando en alguien?
No tengo un control muy racional de las cosas sobre las que yo escribo, la mayor parte de mis canciones surgen más del azar que de cualquier cosa. Por ejemplo, Pongamos que hablo de Martínez, dedicada a , surge de escuchar en la radio la presentación de su último single. Me puse tan contento por lo que escuché que decidí componer la canción y se la envíe en un audio de Whatsapp a la hora y media.

¿Y qué le dijo?
Estaba muy emocionado y fue muy efusivo, pero lo intentó grabar en unos mensajes de voz, que creo que no es lo que maneja mejor, y lo mandó cortado en cuatro partes [risas].

Ha decidido presentar las canciones del disco este jueves, el día de su cumpleaños. ¿La madurez ha cambiado su manera de componer?
Supongo que han cambiado cosas con la madurez, que no tiene que ver tanto con los cumpleaños y más con el paso del tiempo. Yo demoré mucho tiempo en saber qué quería hacer con mi vida, empece a vivir de la música a los 30 años. Me demoré también en poner, cuando te preguntan la profesión, "músico", que fue más o menos a los 40 años.

Hace unos meses dio su primera charla Ted. ¿Se veía en el papel de maestro?
Fue muy rara por eso, porque no estoy acostumbrado a la didáctica. Mi trabajo ha sido más de emocionar que de explicar. Pero ahí tienes que tener una narrativa explicativa, no es solo cantar. Fue un tránsito muy difícil, estuve muchos meses preparándolo. Al final me quedé contento y es una nueva puerta de comunicación pública que se me abre.

No parece que se le de mal…
Siempre me ha gustado hablar, para bien y para mal. Por eso hay canciones en las que digo que no hay que desperdiciar una buena ocasión para quedarse callado. Es mucho más común que meta la pata por hablar [risas].