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Semilla Escondida el nuevo álbum del sargento de Garcia |
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Con Tres discos a sus espaldas Sargento García
ha pasado de ser un ciudadano global a ser el embajador de la música
mestiza francesa. Su nuevo álbum es una jugosa mezcla de Jamaica y Cuba,
Nunca antes el reggae, salsa, son, cha-cha. ska, rumba y ragga habían
estado tan bien combinados en un solo álbum. Para amantes de las mezclas mestizas con mensaje y seguidores de Manu Chao.09/03 |
| Contenido del CD | |||
| 1.- Que
me ponga 2.- Long Time 3.- Revolución 4.- El asalto 5.- Mi última voluntad (Tonite) 6.- Equilibre Est Fragile 7.- El regreso |
8.- Nada
tiene final 9.- Que corra la voz 10.- Herencia africana 11.- Yo sé que te gusta 12.- Tú no sabes na 13.- Poetas 14.- Viva la felicidad |
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SARGENTO GARCÍA.-No pensaba que después de tener todo un día para probar sonido, e incluso empezando el concierto una hora más tarde de lo previsto, el sonido de la actuación de ayer del Sargento García fuera tan desagradable. Solo se oían trompetas y a un bajo inamovible de su puesto habitual en una actuación. La voz solista casi ni se apreciaba y la cantidad de percusión e instrumentos que lleva un artista como es este, no se terminaron de ubicar en una sala, que suele acoger a cantantes y grupos con un sonido que muchas salas en Zaragoza ya quisieran. Lo que afortunadamente no faltó fue el ritmo de un Sargento García que aun sabiendo que no se le oía, no dejó de moverse al ritmo de fusión que tienen todas sus canciones. Entremezclando improperios en francés con su técnico de sonido e intentando “meter” ritmo a un escaso público, nos quedamos con las ganas de saborear al completo el repaso de todas sus canciones con una calidad algo mayor. SGTO.
GARCIA (ROCK MESTIZO). FRANCIA |
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Sargento García fue uno de los primeros en creer en las mezclas, de la misma
manera que cree profundamente en que la cuestión de los orígenes está en el
origen de todas las cuestiones. En 1997, convencido de su vocación, realizó él
sólo, con la ayuda de la técnica, su primera grabación con el título mitad
provocador, mitad jubiloso de «Viva El Sargento». Lo que sigue, ya lo
conocemos. Se une a una banda de chiflados «Los Locos Del Barrio» y emprende
una larga serie de conciertos que les hace descubrir un público cada vez más
numeroso. En febrero de 1999, aparece el álbum «Un Poquito Quema’o» que será
todo un éxito, acto fundador de una Salsamuffin’ que instaurará con solidez
la reputación (internacional) y el «saber-festejar» de Sergent García y de
su grupo. El promotor «en jefe» de un «son» made in France no tuvo nunca la
pretensión de fundar un grupo afrocubano, sino que tuvo el tino de conseguir
una mezcla que tenía en cuenta las raíces comunes existentes entre Jamaica y
Cuba.
Reacio al encasillamiento, le gusta liberar la parte más espontánea y, por qué
no, la más indisciplinada de estilos mucho más cercanos de lo que se pueda
creer. Como sucede con este nuevo opus de título típico, sí, pero muy
significativo: «Sin Fronteras». En él se mantiene puramente salsamuffin’,
es decir con dos nombres… propios que constituyen un audaz punto de unión.
Hay algo de gusto por la aventura, de farniente, de vacaciones o de exilio. El
álbum, que refleja la energía constatada en el escenario, es más maduro que
el precedente, algo que ya se puede apreciar en la interpretación. La voz ha
seguido, en efecto, la evolución del artista.
Nada de guest-stars para deslumbrar a la galería o seducir a los servicios de
marketing, solamente un DJ, un cantante guitarrista gitano, un percusionista, un
violonista y un mágico dúo malí, el formado por Amadou y Mariam, reunidos por
esas casualidades de la vida …
En este álbum Sergent García va más allá, arriesgándose en territorios en
los cuales no había tenido tiempo de adentrarse con más profundidad. En «Sin
Fronteras» nos encontramos con temas como «Que Traigan La Salsa» un melodioso
y febril diluvio de percusiones con embriagadores coros y adornos funky, «Gigante»,
escrito en principio para una película de Carlos Saura jr, en el que las
percusiones se alternan entre ambientes latinos y reggae, «No Me Digas», de
tono deliberadamente festivo y de ritmo más ragga - hip hop que nos
arrastra hacia una endiablada salsa, o «Seremos» donde restallan los ecos de
Africa, pasando por « Los Desaparecidos », tomada del repertorio de Rubén
Blades, canción homenaje a los desaparecido/as durante las dictaduras o
“Rumba sin fronteras”, compuesto por Iván Montoya, el percusionista cubano,
una canción alegre que hechiza con sus efusiones de “son”, sobre un fondo
de comparsa y de música de carnaval. En definitiva, un viaje endiablado de
ritmos lujuriosos
Biografía
Fue el instigador de la “salsamuffin”, elemental pero no por ello menos innovador cóctel de las dos músicas más importantes oriundas del Caribe, el reggae y la salsa, y con ello ya anunciaba otras mezclas de este tipo (con el reggaetón a la cabeza) que tanto furor causan actualmente en toda América Latina, pero hay que reconocer que la obra de Bruno “Sargento” García va mucho más allá de los límites de una receta, por muy sabrosa y original que sea. De sus años punk como guitarrista del grupo de culto Ludwig Von 88, Bruno ha conservado una clara tendencia a dinamitar todo lo que tiene visos de convenciones, costumbres y otros estereotipos de <personname productid="la creación. Después" w:st="on">la creación. Después</personname> de cuatro álbumes que han cosechado un gran éxito internacional, en los que ha pasado de una música imaginada y producida en su casa con máquinas (“Viva el Sargento”) a grabar con una formación completa de músicos que recuerdan los mejores momentos del sello Fania (“Un Poquito Quemao”, el álbum de su consagración y, sobre todo, el elegante “Sin Fronteras”), pasando por una inmersión en las fuentes y los orígenes (Jamaica y Cuba) con <personname productid="la “La Semilla" w:st="on">la “La Semilla</personname> Escondida”, el Sargento García vuelve con “Máscaras”, el disco más redondo y más libre de su carrera, tras tres años de ausencia y la publicación de un recopilatorio.“Tenía ganas de tender un puente entre todas las experiencias que había probado en los álbumes anteriores”, nos explica. “El hecho de haber estado de gira durante los dos últimos años, tanto con toda la formación como en soundsystem, me ha permitido tocar y viajar por todos los continentes. Y descubrir hasta qué punto existía una música urbana, un sonido de las grandes ciudades que, aunque se basa en tradiciones locales diferentes, contribuye a una onda global y universal. Con este disco quería hacer algo más moderno, más urbano. Utilizar nuevamente las máquinas sin perder este sabor orgánico que aportan los instrumentos tradicionales”.Con este enfoque abierto e internacional se concibieron, en dos meses, entre Valencia y París, las doce canciones que componen este nuevo disco, en colaboración con el percusionista Iván Montoya. Para la producción, el Sargento recurrió a la experiencia de Toy Hernández, uno de los productores actuales más importantes en el mundo de la música latina.“Conocía su trabajo en Control Machete (NDR: grupo desaparecido de rap mexicano, el más popular en su país y en el extranjero; los Beastie Boys eran seguidores suyos), su dominio del sonido hip-hop”, continúa Bruno.“Pero también había observado, en otras producciones o en sus sesiones de DJ, que tenía una sensibilidad especial para tratar los instrumentos acústicos. Conoce bien los estilos tradicionales, sobre todo la cumbia, que es un componente importante de las canciones que tenía en mente. Toy sabe cómo integrar el sonido del acordeón de un chaval que toca en orquestas callejeras y convertirlo en riddims puramente electrónicos. Además, me parecía interesante la idea de ir a grabar a México, el país que, en mi opinión, se encuentra más avanzado en esta capacidad para ser un punto de unión, cultural y geográfico, entre tradición y modernidad”.En algunos títulos, el Sargento nos recuerda su dominio de los estilos puros, ya sean el reggae roots (el sensual “Non Words” o “Les 5 sens du guerrier”), el rocksteady (“Guantanamo City” y sus letras), la salsa más ardiente (“Eres tú” o “En este mundo de locos”, una versión del grupo cubano Sur Caribe) o incluso la balada (“Tantas Cosas” en dúo con <personname productid="la cantante Yaité Ramos" w:st="on">la cantante Yaité Ramos</personname> ), sin embargo el tono general de “Máscaras” se caracteriza más bien por las mezclas más asombrosas e inesperadas. Cumbia y hip-hop (el primer single “Dulce con chile”, “Si sólo fuera yo un pájaro”), reggae y rap ( “Toi tu es là bas”), mambo y reggaetón (“Píntame”)… Al Sargento García le gusta agitar todos los ingredientes altamente explosivos que tiene a su alcance para crear un carnaval de ritmos que culmina con una canción instrumental llena de energía ( “El camión no para”: mezcla de funk, afro-beat y salsa que sin duda se convertirá en uno de los momentos álgidos de los conciertos que le llevarán a partir de verano de 2006). Este nuevo álbum trasladará al oyente a las calles de México, Barranquilla, Los Ángeles, Kingston, Lagos, París y Valencia, en un ambiente festivo y salpicado de algunos de los sonidos que mueven al planeta.En cuanto al título del álbum “ Máscaras” , Bruno comenta:“Es un homenaje a la lucha libre, muy popular en México. Las principales figuras de este deporte llevan una máscaras especiales. Nunca salen en público sin su máscara, algunos incluso son enterrados con ella. Me gusta la estética, el grafismo de estas máscaras. Y, además, es una manera de recordar que, en el fondo, todo el mundo lleva algún tipo de máscara. Que nada es realmente lo que parece. A menos que sea un guiño al Zorro, el alter ego ineludible del Sargento García…”.